martes, 30 de agosto de 2011

Fuera


Me vas a perder, te lo prometo
Me vas a perder y te va a doler
Me vas a perder y no quiero verte triste
Me vas a perder, y me vas a recordar
Me vas a perder y querrás regresar
Me vas a perder y me vas a entender
Me vas a perder, ya te diste cuenta
Me voy, porque nunca tuve que quedarme 

viernes, 19 de agosto de 2011

Soy completamente tuya y tu eres mio

La decepción tiene dos caras: la primera tiene mi nombre, un nunca nadie te va a hacer daño y una promesa que solo queda en el aire.
La segunda tiene cara de orgullo apaciguador y una pequeña pieza de buscar una solución.
Es inevitable mezclar todo para deducir que tienes una deuda con tu conciencia, no pensé que fueras así de drástica… tan torpe e insensata…
La esperanza juega aquí un papel ciego… nadie la ve, viene sola y no permanece siempre en uno.
Y si tienes frio, no te asustes es parte del proceso… terminas sintiendo que estas desnuda… ya has dado más de lo que tienes y lo entregaste todo.
Si eres pura y de buen corazón no aguantas mucho y termina convirtiéndose en algo peor… la mentira es solo maquillaje que oculta lo que de verdad sientes y termina corriéndose de tu cara por el mismo sudor y nervios que sientes cada vez que tu corazón late más fuerte.
La misma verdad se disfraza para ocultar lo que sientes… mentira te mientes
Tus manos están frías, ya habías pasado por esto miles de veces ¿Qué esperabas?
¿Quién tiene la raza más débil? Es quien se lleva el pedazo más triste 
vete a la mierda 

martes, 12 de julio de 2011

Despertar

Te busqué en mis sueños 
Te busqué en mi almohada 
Te busqué en cada paso 
como un niño perdido 
pero no te encontraba
Continué mi camino
y una tarde nublada
Sentí un escalofrío 
una voz en mi oído 
y una mano en mi espalda 
Un suspiro del viento 
despeinándome el alma
me baño por completo 
con la lluvia del cielo
al sentir tu mirada
y el amor que buscaba
fue a encontrarse conmigo 
para cambiar mi destino
para abrigarme en sus alas 
y sentí que volaba 
y aquí sigo contigo
navegando en las nubes 
porque sé que me amas 

Te regalo mi vida
y aunque sé que se acaba
tu seguirás la tuya 
hasta donde tu quieras
hasta donde tu vayas 
seguiré mi camino
recordando tu cara 
recordando el sonido
de tu voz en mi oído
de tu mano en mi espalda
un suspiro del viento 
despeinándome el alma 
que me bañó por completo 
al sentir tu llegada 

Hasta dónde tu vayas 


jueves, 30 de junio de 2011

Ella te extraña

Ella lo extraña a él… todo el mundo lo comenta. Ella se hace la indiferente y piensa que todo sigue igual. Pero no es así… ella sigue necesitando de alguien con quien hablar en las noches y contarle cualquier tontería que hizo en el día. Alguien a quien contarle todo lo que le explico al profe de mate para que haga validar su respuesta en el examen, pero que finalmente no accedió porque no utilizó el método que rige el temario. Alguien a quien contarle que se cayó bajando del carro y que sorprendió a todos, como si nunca hubieran visto a alguien caerse. Alguien a quien contarle que hoy su mejor amiga la defraudo. Ella se siente sola cada vez que ve a dos personas riendo. Ella extraña algunos chistes que ocurrían en el momento cuando estaba con él (y solo algunos porque solo se acuerda de algunos). Ella se acuerda de él cuando viaja, porque era él quien le recordaba cuanto falta para llegar o le decía dónde estaban porque ella es muy distraída. Ella extraña sus abrazos, porque era lo único que la tranquilizaba cuando más lo necesitaba. Ella recuerda su sonrisa, la cual la contagiaba aunque esté en su día más azul. Ella recuerda su imaginación también, la cual la llevaba a lugares fuera de su entorno. Ella cree que si olvida todo será más fácil superarlo. Ella tuvo mucho miedo al perderlo porque sabía que era irreversible y que iba a doler. Ella ya no tiene a quien recurrir en esos momentos en que solo él viene como solución a su mente. Ella cada vez que lo recuerda, lo siente cerca, pero sabe que él no va a volver. Ella sabia que el se iba a ir, no hablaba antes de este tema y lo evitaba constantemente porque sabe que el cáncer era un aviso de que él desaparecería de su vida más rápido de lo que ella creía. Ella tiene nostalgia cada vez que lo recuerda siendo llevado por los enfermeros y estos inyectándole agujas al brazo de una forma brusca, como si ellos estuvieran ciegos y no se percataran del dolor que expresaba su rostro, asi tratara de camuflarlo con la mejor sonrisa fingida. En esos momentos si él hubiera tenido la fuerza necesaria les hubiera dicho: Basta, no en frente de ella. Él la conoce muy bien y desde un inicio supo qué hacer para ocultar todo signo de enfermedad. Sin embargo, el final de esta trágica enfermedad no se puede ocultar. Ella, guarda consigo todo recuerdo bonito que haya tenido con él y el ultimo mensaje que salió de su corazón: pequeña hija, te amo se fuerte y yo seguiré a tu lado. 

miércoles, 8 de junio de 2011

Estoy Molesta

Estoy clasicamente condicionada con mi teléfono, hotmail, solicitudes de amistad, inbox, mensajes de texto y con una banca.
El día que dije ''basta'' era una palabra que me proporcionaba un limite. Así que fui reduciendo mi mundo para que de a pocos dejara brotar colores. Funcionaba, miraba una mañana transparente, sin agrio ni azúcar  no caminaba rápido ni lento, las horas no eran cortas ni largas, podía medir mi sueño, ya no escuchaba dedales caer y mucho menos había polvo en la mesa de noche. El miedo lo leía en todas las novelas que ocuparon mi mente antes de dormir; el amor era la palabra que pronunciaban mis amigos cada vez que me decían ''hola'' y mis emociones eran controladas por la nube que realiza mis acciones. ya casi, ya casi lo lograba.
Y no fue así, evadir no es solución  sino contraposición. cada vez iba menos por un rumbo cálido y favorable porque no siempre se puede disfrazar la realidad o esconderte en una bolsa de plastico (y digo plastico porque es tan sensible a cualquier cosa filuda)  para evitar cualquier contacto con lo exterior. Las circunstancias te ponen a prueba y finalmente eres el que elige TODO.
Lo tomas o lo dejas ...
Te levantas o te duermes...
Sonries o lloras...
Te escondes o te muestras.

martes, 3 de mayo de 2011

No la toques

¿A qué hora piensas llegar a la casa?- dijo su mamá exaltada porque ya eran muy seguidos los días que ella llegaba tarde a su casa después del colegio. – Mamá, pero te dije que me iba a demorar un poco, cálmate, ya acabo con mi trabajo  – Fernanda, ya van a ser las nueve de la noche, hija, vuelve inmediatamente.
Fernanda, la verdad, no estaba haciendo su trabajo. Se había pasado toda la tarde en la casa de su amigo Gustavo conversando con él, escuchando música y viendo un poco la televisión. A ella le importaba muy poco llegar tarde a su casa, para ella era costumbre hacerlo, total su mamá también salía mucho y su papá trabajaba en el día y llegaba a casa a las once. Después de dos minutos, cuando el papá de Gustavo llegó a la casa, Gustavo se puso nervioso. Él sabe que no puede estar perdiendo el tiempo jugando y si su amiga estaba ahí debería ser por un trabajo. Pronto abrió un archivo de la computadora y le dijo que le siga el juego. Su papá entro a su cuarto y solo lo saludo, no dijo nada más. Después de aquello, y después de recibir el regaño de su mamá por teléfono, Fernanda supo que ya era hora de regresar a su casa. –Gus, ya me voy - ¿Cómo te vas? – en micro… -oye, tonta, si tienes para un taxi mejor anda ahí. Es más rápido –bueno, está bien. ¿Me acompañas a tomar uno? – Fer, no puedo. Como verás mi papá acaba de venir y creo que está un poco molesto. – ok, no te preocupes.
Fernanda salió de la casa de Gustavo con todas las intenciones de tomar un micro. Por supuesto que tenía para un taxi, pero le daba mucho miedo tomar uno; así que se paró en el paradero junto con una muchedumbre que también esperaba algún transporte público. Pasaron dos, diez, treinta minutos y todos los colectivos que pasaban llegaban muy llenos y a las personas no les importaba, simplemente seguían entrando para hacer de ese vehículo un envase de atún. No lo soportaba más y, sí, se estaba haciendo tarde. Cuando vio el colmo de pasajeros empujándose uno tras otro para entrar a un bus grande que  no tenía espacio para más, decidió tomar un taxi.
 – ¿A la molina? – doce soles – ¿diez? – está bien. La típica rebaja. Ella sabe muy bien que no le pueden cobrar tan caro desde surco hasta la molina; sin embargo, prefiere que no le cobren tan barato porque, por ética, es de desconfianza. El taxi avanzó aparentemente con velocidad, mas al terminar la calle entrando a la avenida principal vio muchas luces apuntándole en la cara. Era el peor tráfico con que se hubiera topado alguien en su vida. Ella necesitaba que el carro volara para llegar en 5 minutos a su casa de ser posible, ya que si se demoraba mucho, su mamá se iba a preocupar peor. – señorita, hay mucho tráfico – lo veo, ¿no hay forma de saltar todo esto? – sí, creo que por acá hay una calle alterna.
Primero, entraron a la avenida principal y salieron por una calle auxiliar para evitar el tráfico. Fernanda pasó por muchas casas antiguas, casetas y parques grandes; poco a poco, comenzó a ver terrenos vacíos y condominios; finalmente, las calles se volvían más oscuras y la pinta que tenían era para preocuparse… - señor, ¿dónde estamos? – Seguimos en surco, vamos a tomar la siguiente salida para tomar la avenida… - bueno. Fernanda veía esto muy raro. Por momentos, Fernanda notaba que el taxista aumentaba la velocidad y por las zonas que faltaba la luz la disminuía. Así, pasaron 10 minutos y en vez de tomar la siguiente salida que indicó continuar, el taxista siguió de frente. Fernanda no dijo nada, pero ya sabía de qué se trataba, esto era un secuestro o algo peor. En ese instante, el taxista disminuyó un poco la velocidad. En un movimiento brusco abrió la guantera y comenzó a buscar algo entre todos los cachivaches que tenía en ese lugar. Cuando ella vio ese movimiento; de miedo abrió la puerta del taxi y salió corriendo. No le importó a donde iba, simplemente, quería desaparecer de ese mal hombre. Escuchó que el carro volvió a moverse. Pensó que tal vez la buscaría de nuevo; por tal motivo, corrió, corrió y corrió para perderlo de vista. Encontró un parque solitario donde decidió permanecer ahí sola por un momento hasta encontrar una caseta o un serenasgo. Fernanda se sentía con toda la impotencia del mundo y tenía demasiado miedo, esos sentimientos se juntaron cuando comenzó a llorar.
De repente vio como un carro se acercaba al parque. Ella saltó de miedo con el ruido del motor y se escondió en unos matorrales. Cuando el carro se acercaba, vio unas luces de color azul en este. Sus ganas de pedir ayuda fueron enormes; por ende, salió de su escondite y detuvo el carro. Los patrulleros vieron el terror en los ojos de Fernanda. Ellos le preguntaron si estaba bien, pero fue inútil; ella solo balbuceaba, pues estaba en un shock emocional.- tranquila, te vamos a llevar a la comisaria donde nos contarás lo que te ha sucedido.

martes, 5 de abril de 2011

Extraviada

Después de bajar del carro, iba yo por esa calle que tengo que pasar para poder llegar a mi casa. Me gusta, sí me encanta sentir la briza de aquel pasaje, a pesar de que era de noche. Los arboles mientras camino me demuestran lo fresco que puede ser sentir una briza y mejor si apresuro el paso o como yo diria: casi corriendo. Lo odio, pero odio como en ese trajín me acuerdo de muchas cosas. con el paso del tiempo he deducido que pensar mucho en ocurrencias pasadas ; el pasado te absorbe, te mutila, te persigue y lo que uno tiene que hacer es dejarlo pasar.
Estaba yo, en el pasado como siempre o simplemente en cosas recientes todas relacionadas en un mismo punto... escenas de cortos segundos, y broto una sonrisa; al otro segundo, me viene una angustia y ,por ultimo, decido olvidarlo. Vengo desde muy lejos como para seguir con pelotudeces, cierro los ojos y digo: ya olvidalo.
Al abrir los ojos, veo un sombra que sale del camino, cruza pero no se atravieza.. paro mi ritmo.
camino cuidadosamente, y llego al lugar donde había salido. No hay nada, asi que continuo mi ruta, estoy cerca para llegar a mi destino, pero el crujir de una hoja me despertó la mirada otra vez.
Esta vez reaccione rápido. Camine como si estuviera compitiendo por un premio y voltié. Vi a un joven; no sé qué quería pero iba a la misma dirección que yo. Cuando llegué a mi casa, tenía que parar, sacar las llaves y entrar. Eso, sin duda, me iba a tomar un poco de tiempo y tenía miedo, su cara no era amigable, es más parecia enojado. Estaba asustada, así que decidí seguir caminando, ¿quién sabe? talvez por ahi se desvia y todo fue un parecer mio...
Pero no. él continuo a mi ritmo. ahora sí, me estaba persiguiendo ¿.. qué hago? tengo miedo ...
otra vez, llego a un camino con dos rutas. Elijo una y él la sigue conmigo. Ahora? ... qué hago? CORRE, algo me dice.
Corro y corro y siento sus pisadas conmigo. me va a hacer daño; siento que lo hace y nisiquiera me a tocado. Llego a una curva y veo a otros dos chicos al frente mio a unos pocos metros..
Mi mente dice: estas acorralada, no vas a salir a menos que grites... mi respiración se hace fuerte y no consigo tranquilizarme. Balbuceo, no puedo gritar, ¿dime que me has hecho? mis piernas no se mueven pero sé que estas atraz mio y adelante hay dos más que se estan acercando, también para hacerme daño  y solo sonrien, como si fuera placentero verme sufrir.
No, ¡no más!. Volteó para verte la cara antes de que me hagas algo, quiero ver tu cara de frescura y saber de dónde sacas las agallas para hacer algo a una chica que no te conoce.
Mi mente nublada voltea, para verte y no estas, desapareciste ¿te arrepentiste o qué? solo veo mi sombra y me acorde que todavía existian algunos al frente, volteo rápido para ver : ellos tampoco estaban, solo era la calle de mi casa, habia llegado a mi destino.
¿Y esque también tú juegas con mi mente?
Entro a mi casa, subo las escaleras que dan para mi cuarto y seguía agitada... no, no lo imaginé porque aun siento el temor. Cojo el teléfono le digo: no sabes lo que me acaba de pasar.
tu, despreocupado dices lo mismo: ¿que paso? ¿conociste a alguien?
- no nada de eso. simplemente casi me asaltan, creo.
Tu otra vez con esa voz...: ah, debes tener mucho cuidado, que bueno que no te paso nada.
Y eso basta para que mi corazón se tranquilice...
Ya no estoy agitada.