Después de bajar del carro, iba yo por esa calle que tengo que pasar para poder llegar a mi casa. Me gusta, sí me encanta sentir la briza de aquel pasaje, a pesar de que era de noche. Los arboles mientras camino me demuestran lo fresco que puede ser sentir una briza y mejor si apresuro el paso o como yo diria: casi corriendo. Lo odio, pero odio como en ese trajín me acuerdo de muchas cosas. con el paso del tiempo he deducido que pensar mucho en ocurrencias pasadas ; el pasado te absorbe, te mutila, te persigue y lo que uno tiene que hacer es dejarlo pasar.
Estaba yo, en el pasado como siempre o simplemente en cosas recientes todas relacionadas en un mismo punto... escenas de cortos segundos, y broto una sonrisa; al otro segundo, me viene una angustia y ,por ultimo, decido olvidarlo. Vengo desde muy lejos como para seguir con pelotudeces, cierro los ojos y digo: ya olvidalo.
Al abrir los ojos, veo un sombra que sale del camino, cruza pero no se atravieza.. paro mi ritmo.
camino cuidadosamente, y llego al lugar donde había salido. No hay nada, asi que continuo mi ruta, estoy cerca para llegar a mi destino, pero el crujir de una hoja me despertó la mirada otra vez.
Esta vez reaccione rápido. Camine como si estuviera compitiendo por un premio y voltié. Vi a un joven; no sé qué quería pero iba a la misma dirección que yo. Cuando llegué a mi casa, tenía que parar, sacar las llaves y entrar. Eso, sin duda, me iba a tomar un poco de tiempo y tenía miedo, su cara no era amigable, es más parecia enojado. Estaba asustada, así que decidí seguir caminando, ¿quién sabe? talvez por ahi se desvia y todo fue un parecer mio...
Pero no. él continuo a mi ritmo. ahora sí, me estaba persiguiendo ¿.. qué hago? tengo miedo ...
otra vez, llego a un camino con dos rutas. Elijo una y él la sigue conmigo. Ahora? ... qué hago? CORRE, algo me dice.
Corro y corro y siento sus pisadas conmigo. me va a hacer daño; siento que lo hace y nisiquiera me a tocado. Llego a una curva y veo a otros dos chicos al frente mio a unos pocos metros..
Mi mente dice: estas acorralada, no vas a salir a menos que grites... mi respiración se hace fuerte y no consigo tranquilizarme. Balbuceo, no puedo gritar, ¿dime que me has hecho? mis piernas no se mueven pero sé que estas atraz mio y adelante hay dos más que se estan acercando, también para hacerme daño y solo sonrien, como si fuera placentero verme sufrir.
No, ¡no más!. Volteó para verte la cara antes de que me hagas algo, quiero ver tu cara de frescura y saber de dónde sacas las agallas para hacer algo a una chica que no te conoce.
Mi mente nublada voltea, para verte y no estas, desapareciste ¿te arrepentiste o qué? solo veo mi sombra y me acorde que todavía existian algunos al frente, volteo rápido para ver : ellos tampoco estaban, solo era la calle de mi casa, habia llegado a mi destino.
¿Y esque también tú juegas con mi mente?
Entro a mi casa, subo las escaleras que dan para mi cuarto y seguía agitada... no, no lo imaginé porque aun siento el temor. Cojo el teléfono le digo: no sabes lo que me acaba de pasar.
tu, despreocupado dices lo mismo: ¿que paso? ¿conociste a alguien?
- no nada de eso. simplemente casi me asaltan, creo.
Tu otra vez con esa voz...: ah, debes tener mucho cuidado, que bueno que no te paso nada.
Y eso basta para que mi corazón se tranquilice...
Ya no estoy agitada.